Blog · 24 de agosto de 2026 · 9 min de lectura
¿Es legal pedir reseñas a tus clientes? Google y la ley española
Sí, pedir reseñas es legal. Lo que es ilegal —y sancionable— es comprarlas, inventarlas, pagarlas con descuentos o regalos, y filtrar para que solo reseñen los clientes contentos. La frontera es sencilla de recordar: puedes facilitar que un cliente real deje su opinión sincera; no puedes influir en qué opinión deja ni en quién la deja.
Abajo tienes qué dice exactamente Google, qué dice la ley española desde 2022, cuánto cuestan las multas y una lista de qué sí y qué no puedes hacer en el día a día del negocio.
Lo que permite y prohíbe Google
Las políticas de contenido de Google para perfiles de empresa son la primera capa, y la que más rápido te afecta: incumplirlas puede suponer que Google elimine reseñas, marque tu ficha o la suspenda. Están construidas alrededor de una idea: la reseña debe reflejar una experiencia real y no estar influida por el negocio.
Permitido:
- Pedir reseñas a tus clientes, de viva voz, por email, por WhatsApp o con un cartel.
- Facilitar el acceso con un enlace directo, un código QR o una placa NFC en el mostrador.
- Responder públicamente a todas las reseñas, incluidas las negativas.
- Recordar la petición una vez, sin insistir ni condicionar nada.
Prohibido:
- Comprar reseñas o contratar servicios que las generen, con o sin perfiles falsos.
- Incentivarlas: descuentos, un café gratis, puntos de fidelización, entradas para un sorteo o cualquier contraprestación a cambio de reseñar.
- Filtrar quién reseña (review gating): pasar una encuesta previa y enviar a Google solo a quien puntúa alto, o poner la placa solo delante de los clientes que sabes contentos.
- Escribirlas tú, o pedírselas a empleados, familiares y amigos que no han sido clientes.
- Reseñar a la competencia negativamente para bajarle la nota.
Lo que dice la ley española
Desde el 28 de mayo de 2022 está en vigor la parte de consumo del Real Decreto-ley 24/2021, de 2 de noviembre, que traspone al ordenamiento español la Directiva (UE) 2019/2161, conocida como Directiva Omnibus. Ese decreto modificó dos normas que ya existían:
- El texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios (Real Decreto Legislativo 1/2007).
- La Ley 3/1991, de 10 de enero, de Competencia Desleal.
Las tres obligaciones que salieron de ahí y que afectan a cualquier negocio:
- Las reseñas que muestres deben ser de clientes reales que hayan comprado o usado el bien o servicio.
- Si afirmas que tus reseñas son de compradores reales, tienes que haber tomado medidas razonables para comprobarlo, y debes informar de forma clara de cómo tratas y verificas esas opiniones. Decirlo sin verificarlo es en sí una práctica engañosa.
- Publicar o encargar reseñas falsas, o falsear reseñas para promocionar un producto, se considera una práctica comercial desleal con los consumidores.
Cuánto cuesta saltárselo
Las cuantías, según el régimen sancionador vigente tras el Real Decreto-ley 24/2021:
- Infracciones leves: de 150 € a 10.000 €.
- Infracciones graves: de 10.001 € a 100.000 €.
- Infracciones muy graves: de 100.001 € a 1.000.000 €.
En los casos más graves la sanción puede llegar al millón de euros u ocho veces el beneficio ilícito obtenido, y hasta el 4 % del volumen de facturación cuando la infracción afecta a varios Estados miembros de la UE.
Y esto es solo la vía administrativa. Está además el coste reputacional de que Google elimine de golpe las reseñas compradas —lo hace, y suele hacerlo en bloque— y el riesgo de perder la ficha entera.
Casos de la vida real: qué sí y qué no
Los que de verdad generan dudas en el mostrador:
- «Si nos dejas una reseña te invito al postre». ❌ Es un incentivo. Está prohibido aunque el cliente esté encantado y su reseña sea sincera.
- «¿Nos dejas una reseña? Solo tienes que acercar el móvil aquí». ✅ Perfecto: facilitas el gesto, no compras la opinión.
- Un sorteo mensual entre quienes hayan reseñado. ❌ Sigue siendo una contraprestación.
- Un sorteo entre todos los clientes, reseñen o no. ✅ No está vinculado a la reseña.
- Un cartel permanente en el mostrador pidiendo reseñas. ✅ Está a la vista de todos los clientes por igual.
- Una encuesta interna que solo manda a Google a quien puntúa 4 o 5. ❌ Es el ejemplo de manual de review gating.
- Pedir a tus 8 empleados que reseñen el negocio. ❌ No son clientes y tienen conflicto de interés.
- Responder a una reseña de 2 estrellas ofreciendo resolver el problema. ✅ Es buena práctica, y Google la valora.
- Ofrecer la reparación gratis a cambio de que la retire. ❌ Condicionar una compensación a la retirada es presión sobre el consumidor.
Cómo pedirlas bien
La forma limpia de hacerlo, que además es la que mejor funciona:
- Pídelo a todo el mundo, no a los elegidos. Un soporte fijo y visible en el punto de cobro cumple esto por diseño: está delante de todos los clientes.
- Pide opinión, no puntuación. «¿Nos dejas tu opinión?» en lugar de «¿nos dejas 5 estrellas?». La segunda fórmula condiciona el contenido.
- No ofrezcas nada a cambio. Ni siquiera de broma, ni siquiera algo pequeño.
- Quita fricción, no libertad. Todo lo que puedes optimizar legalmente está en el cómo: que el gesto sea de tres segundos, que el enlace vaya directo al cuadro de puntuación, que se pida en el momento en que el cliente está contento.
- Responde a todas. Las buenas y las malas. Es la señal más barata de negocio vivo que existe.
Por eso en Tapta vendemos una placa y no un servicio de reseñas: la placa está en el mostrador, a la vista de todos los clientes, y se limita a abrir el formulario de Google. No filtra, no incentiva y no escribe nada. Lo que el cliente ponga es cosa suya — que es exactamente como debe ser.
Preguntas frecuentes
¿Es legal pedir a un cliente que me deje una reseña en Google?
Sí. Pedir una reseña a un cliente real que ha comprado o usado tu servicio es legal en España y está permitido por las políticas de Google, siempre que pidas su opinión sincera y no condiciones la petición ni la recompenses.
¿Puedo regalar un descuento, un café o un sorteo a cambio de una reseña?
No. Las políticas de Google prohíben expresamente incentivar reseñas con dinero, descuentos, regalos o participaciones en sorteos. Además, en España puede constituir una práctica comercial engañosa sancionable conforme al texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, modificado por el Real Decreto-ley 24/2021.
¿Puedo pedir la reseña solo a los clientes que sé que están contentos?
No. Se llama review gating o filtrado de reseñas y está prohibido por las políticas de Google. Incluye tanto elegir a dedo a quién le pones la placa o el QR como pasar antes una encuesta que solo envía al formulario de Google a quien puntúa alto. Hay que ofrecer la misma facilidad para reseñar a todos los clientes.
¿Qué sanciones hay en España por reseñas falsas?
El Real Decreto-ley 24/2021, en vigor desde el 28 de mayo de 2022, clasifica las infracciones en leves (150 a 10.000 €), graves (10.001 a 100.000 €) y muy graves (100.001 a 1.000.000 €). En los casos más graves la sanción puede alcanzar el millón de euros u ocho veces el beneficio ilícito obtenido, y hasta el 4 % del volumen de facturación si la infracción afecta a varios Estados miembros.
¿Puedo pedir a un cliente que borre o cambie una reseña negativa?
Puedes responder públicamente, contactar al cliente, resolver el problema y, si él quiere, actualizará su reseña por voluntad propia. Lo que no puedes es presionarle, condicionar una devolución o una reparación a que la retire, ni ofrecerle compensación a cambio. Eso sí sería una práctica desleal.
¿Necesito el consentimiento RGPD del cliente para pedirle una reseña?
Para pedirla de viva voz en tu local o mediante una placa o un QR que el cliente decide usar, no tratas datos personales y no hay nada que recabar. Si vas a enviar la petición por email o WhatsApp usando datos de contacto que tienes de una compra, necesitas una base jurídica válida y ofrecer siempre una forma sencilla de oponerse.
Fuentes
- Real Decreto-ley 24/2021, de 2 de noviembre, por el que se transponen, entre otras, la Directiva (UE) 2019/2161 (BOE-A-2021-17910).
- Real Decreto Legislativo 1/2007, texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, en su redacción vigente.
- Ley 3/1991, de 10 de enero, de Competencia Desleal.
- Políticas de contenido de Google para perfiles de empresa (Google Business Profile).
- Ministerio de Consumo — nota sobre la entrada en vigor del decreto contra las reseñas falsas.
Este artículo es información general y no asesoramiento jurídico. Si te enfrentas a un expediente sancionador o tienes dudas sobre un caso concreto, consulta con un abogado especializado en consumo.
